El dilema del armario, o una red de solidaridad. Jaume Piqué-Abadal / La Fundació Privada Enllaç

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¿Víctimas del estrés de las minorías o campeonas y campeones en la gestión de crisis? Las personas mayores están en la agenda política de los países europeos, y las personas mayores LGTBi debemos participar en esta agenda. En nuestro caso, a las cuestiones generales acerca del envejecimiento sumamos dilemas específicos: “Hace ya años que decidí ser yo mismo. Vivo con normalidad como gay. Pero, si un día voy a una residencia, no estoy seguro si podría ser como soy”. Así habla Andrés, uno de los Amigos de la Fundació Enllaç -la “ç” se pronuncia como una ese, y “enllaç significa “enlace”-. Andrés expresa un preocupación común entre las personas LGT adultas.

En los estudios acerca de gais y lesbianas de edad avanzada se indica que en general recelamos de la atención que vamos a recibir de los proveedores de servicios a personas mayores. En esos estudios también resulta evidente que la estigmatización de la homosexualidad deja huellas en el salud de las personas LGT, y en especial en la salud mental. Lo indican los mayores índices de adicciones, depresiones, soledad, desconfianza...

Desde otra perspectiva, se apunta que en el desarrollo de una identidad propia, en el enfrentamiento a la estigmatización, gais, lesbianas y mujeres y hombres trans hemos desarrollado estrategias para sobreponernos a las sucesivas crisis.

¿El resultado? Pues que hoy, como personas adultas, contamos con un potente arsenal de habilidades para superar nuevas crisis. La palabra que resume esta actitud es resiliencia.

Respecto a la capacidad para adoptar actitudes resilientes, un investigador social nos comentaba -a modo de hipótesis- que estos mecanismos se expresan de forma clara -aunque no exclusivamente- en las personas que han estado vinculadas de algún modo a grupos y entidades LGTBi. Decía algo así como que el compromiso favorece la resiliencia. “De joven fui protagonista de las reivindicaciones homosexuales. Buscamos respuestas nuevas a viejas preguntas y actitudes”, dice Carlos. Carlos tiene ahora setenta años y, como entonces, no dispone, no disponemos, de un manual de respuestas para esta nueva situación.

Una red de solidaridad
La Fundació Enllaç se creó con un objetivo fundamental: actuar como red de protección del colectivo LGTBi para personas LGTBi de edad avanzada en situación de vulnerabilidad o de dependencia. Esta aspiración es el núcleo de nuestra entidad y se desarrolla en el programa “Acogida, asesoramiento y acompañamiento” que se revisa y actualiza año tras año.

En el año 2012, Enllaç organizó una jornada con un lema muy similar al de éste numero especial de la revista Gehitu magazine. El debate en esta jornada no trataba exclusivamente de regresar o no al armario. Hablamos, sobretodo, de maltratos (psíquicos, físicos, institucionales), los maltratos a los que se exponen las persones cuando no pueden valerse por si mismas. De este tipo de debates surge nuestra segunda esfera de acción: prevenir situaciones de riesgo. Existen, hoy, herramientas legales que nos permiten anticipar en el momento en que gozamos de plenas facultades como desearíamos vivir o ser tratados, tratadas, si llega el momento en que no podamos expresar nuestra voluntad. Este va a ser un mensaje constante en el periodo en que nos encontramos como organización. Apelamos a algo que con frecuencia incomoda: la propia responsabilidad.
Veremos... De momento realizamos conferencias sobre temas como el testamento vital, la utilidad de documentos notariales como los poderes preventivos, las formas de convivencia y relaciones de pareja, etc; y también estamos preparando una nueva edición, renovada y ampliada, del libro: “Eines per preveur el teu futur”.

La Fundació Enllaç actúa también en el ámbito de profesionales que por su actividad atienen o prestan servicios a mayores LGTBi. La atención a les persones mayores debe contemplar necesariamente la consideración a la diversidad de orientación sexual y la identidad de género. Es fundamental, si queremos garantizar un buen trato y conseguir una buena convivencia en entornos heterogéneos. Tenemos clara esta idea. La formación a profesionales no es una acción complementaria, sino la respuesta a cuestiones que surgen en la esfera nuclear de nuestra entidad, como la pregunta: ¿Tener que volver al armario?

Por otro lado, no hace un año aun, en el 2014, el Parlament de Catalunya aprobó una ley específica para erradicar la LGTBifobia. La existencia misma de la ley implica el reconocimiento de la homofobia como cuestión pública. La ley es una garantía legal, real y simbólica. De nuevo no disponemos de manuales de aplicación. La ley puede disuadir, pero nadie tiene mayor interés en construir los argumentos inequívocos de la vacuna contra la homofobia que nuestro colectivo. En la formación se dan el instrumento y el medio para confrontar argumentos y realidad.
 
Cabe destacar que la Fundació Enllaç ha impulsado, junto al Ayuntamiento de Barcelona y el Grupo de Investigación en Innovación en Trabajo Social (CRITS) de la Universitat de Barcelona, una encuesta a personas LGTBi mayores de 50 años para conocer sus expectativas respecto al envejecimiento y sus necesidades. Hacia octubre del 2015, alrededor del 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, se divulgaran los primeros resultados de esta investigación. El estudio aportará información relevante para la planificación de políticas públicas para el colectivo LGTBi.
El día a día.
Vamos cerrar este escrito con una referencia al día a día. Ocasionalmente recibimos una llamada en que alguien pregunta si conocemos una residencia gay. Hubo quien pensó que la Fundació Enllaç se creó con este objetivo. Desde luego, esta consideración estuvo en el debate de creación de nuestra entidad. Se pensó en crear servicios para atender las necesidades de persones LGTBi. La evolución de la entidad nos ha conducido hacia otra ruta. La creación de la Fundacio Enllaç se debió más a un concepto que a un plan de negocio. De hecho, muchos de los servicios que podríamos sugerir ya existen.

Hoy somos testigos de la atención que reciben las persones LGTBi, y es en esta distancia de donde surge la independencia que nos debe permitir proteger la autonomía personal de las personas LGTBi, y asegurar el ejercicio efectivo de sus derechos en una sociedad de personas libres e iguales en derechos y dignidad. Así reza en nuestros estatutos.

Estamos ante la primera generación LGTBi de personas de edad avanzada con conciencia de colectivo y de especificidad, que no con una idea única o unitaria de grupo. El interés de las entidades LGTBi por las personas mayores podría entenderse como la respuesta resiliente ante los problemas que sufren gais, lesbianas, bisexuales y personas trans en el último tramo de la vida como consecuencia de un desarrollo vital condicionado por la marginalización.

Las chicas y chicos de los ochenta, aquella generación del “baby boom” ibérico que nació a principios de los sesenta ya ha superado los cincuenta años. En este grupo se centra también nuestro interés y atención.
 

Jaume Piqué-Abadal
Periodista y D.E.A. en Comunicación Social. Desde inicios de 2014 asumió la coordinación de la Fundació Enllaç. En el Plan de Trabajo 2015 se establece la prioridad de impulsar el conocimiento de la entidad entre el colectivo de personas LGTBi de edad avanzada.

La Fundació Privada Enllaç
Se creo el 12 de marzo del 2008 en Barcelona. Tiene su sede social en la calle Rosselló 328 de Barcelona y su ámbito inicial de actuación se centra en Catalunya. Actualmente cuenta con 23 patrones y patronas. Tiene como misión: proteger la autonomía personal de las personas LGTBi, y asegurar el ejercicio efectivo de sus derechos en una sociedad de personas libres e iguales en derechos y dignidad.