Liburuak. Masculinidades Queer en el cine contemporáneo Latinoamericano: Cuerpos masculinos y representaciones narrativas. Dr. Gustavo E Subero,

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Este libro nace de una inquietud y de un deseo de indagar como se desarrollan y coexisten las múltiples posibilidades de la masculinidad queer en el continente latinoamericano. Al mismo tiempo ofrece un análisis de un grupo de películas que, podría decirse, son parte primordial del canon fílmico del cine lesbigay en el continente y que cubre el período desde los años 70 hasta la primera década del 2000. Más que un simple análisis de la temática de las películas en discusión, este libro se enfoca en la manera como el cuerpo de los protagonistas de estos largometrajes reflejan diferentes aspectos de la masculinidad queer en el continente y, al mismo tiempo, proveen una gama más amplia de posibilidades y alternativas -más allá del estereotipo del maricón- para entender tanto la homosexualidad masculina como el travestismo.

El primer capítulo del libro “Acerca de la homosexualidad Latinoamericana contemporánea” intenta cubrir un vacío existente en cuanto  a tópicos básicos relacionados a los paradigmas sexuales masculinos (no sólo queer) que han forjado históricamente y, a la vez, alimentan el imaginario social de las sociedades en América Latina. Es atinado que este libro comience con una reflexión sobre lo que es América Latina como una unidad homogénea de estudio y lo que implica hablar de una homosexualidad o cultura queer latinoamericana. Desde un principio se aclara que aunque estos conceptos pueden ser de alguna manera reductivos –ya que suponen la aglomeración de una amalgama de identidades que no son necesariamente reciprocas o inclusivas- por lo menos permiten una categorización más abierta de los postulados presentados en cuanto a la identidad queer y a las lecturas del cuerpo. Se parte de un esbozo bastante completo y general de tópicos como el machismo y la masculinidad (como dos temas separados y que merecen consideración individual) y se ofrece una comparación entre el estereotipo caricaturesco del macho y lo que significa ser un “hombre” (hetero u homosexual) en el continente. Al mismo tiempo se justifica el use del término “queer” como clave de interpretación de la homosexualidad fílmica aquí estudiada, y se aclara que el mismo se utiliza tomando más en cuenta al público anglosajón al cual está dirigido este libro que al público hispano hablante que no tiene o maneja, necesariamente, tal término en el jargón gay popular.

El segundo capítulo se enfoca en un número de películas en las cuales la figura del maricón es utilizada para ofrecer una lectura de la homosexualidad que se adapta, en gran manera, al estereotipo popular pero que, al mismo tiempo, intenta humanizar al maricón más allá de la caricatura cómica empleada (y abusada) en otros medios audiovisuales. Películas seminales como Fresa y Chocolate y El Beso de la Mujer Araña son estudiadas a este fin. En este capítulo la materialidad del cuerpo se ve reflejada no sólo en el aspecto físico de los protagonistas, sino también en el ambiente en el cual se desenvuelven. De esta manera queda demostrado que la mariconería como un aspecto “intrínseco” del homosexual necesita ser perpetuado a través de las maneras, vestuarios y elementos de escenografía que son estilizados de manera femenina y que construyen un mundo gay donde “lo gay” se vuelve performatividad. De la misma manera estas películas tienen como fondo histórico algunas de las dictaduras militares más prominentes del continente y, por lo tanto, la homosexualidad afeminada interrumpe la heterosexualidad normativa que es predicada bajo estos regímenes de poder.

En el capítulo tres se comienzan a explorar formas de corporealidad homosexual que no han sido estudiadas anteriormente, o a las cuales no se les ha dedicado la misma preocupación académica. Este capítulo indaga sobre formas de homosexualidad que son más masculinas y que no siguen el estereotipo del maricón. Se provee un estudio sobre el “closet” como una herramienta para resguardar la identidad homosexual a través de un análisis de dos obras cinematográficas del director mexicano Jaime Humberto Hermosillo (Doña Herlinda y su hijo y Exxxorcismos) y cómo el protagonista “enclosetado” cambia su propia visión de su sexualidad a través del tiempo. A su vez, también se estudia la relación de la vida rural y el hombre del campo con la homosexualidad (tema hasta ahora poco visto o expuesto en la cultura popular). Aquí se trata de deconstruir la figura del macho como única posibilidad de expresión de la masculinidad (tanto hetero como homosexual) y de aceptar otras formas de masculinidad que son menos extremas o caricaturizadas, como las expuestas en el filme La León.

El cuarto capítulo se concentra en el trabajo de quien podría decirse se ha convertido en uno de los directores de cine “queer” más prolíficos de los últimos años: Julián Hernández, en México. A través de un análisis de sus primeros dos largometrajes; Mil nubes de paz cercan el cielo: Amor jamás dejarás de ser amor y El cielo dividido, se muestra como los paradigmas de lo erótico en México, y en gran parte del continente, han evolucionado hasta aceptar imágenes de mestizos y personajes que no responden al tipo caucásico que se ven en el cine y la televisión como objetos de deseo y enfoque de las miradas eróticas de otros personajes en la narrativa de la película o del público mismo. La otredad racial que ofrecen estos personajes permiten entrever un vuelco en las políticas de lo erótico donde el ser “blanco” ya no es visto como una forma de eroticismo per se. Al mismo tiempo en estas películas los protagonistas forman parte de una cultura queer más global y que se adapta a las experiencias de otras comunidades queer que no son necesariamente “mexicanas” o “latinas”. A través de vestimentas que podrían verse como parte de un “gay apparel”, de gustos y costumbres más a tono con las costumbres de otras comunidades gay transnacionales e internacionales (bares, discotecas, etc.) y de tecnologías corporales como el uso de piercings, los personajes de Hernández se adhieren a las normas de una sociedad gay globalizada aunque con marcados aspectos inherentes a la cultura de su país de origen.

En el quinto capítulo se realiza una crítica de un número de películas que abordan la temática del transgénero pero que, según este estudio, no logran proveer una mirada solidaria o  pertinente en cuanto al travestismo en Latinoamérica. Se arguye que los filmes Madame Sata, Simón el gran varón y El lugar sin límites utilizan todos figuras muy varoniles para construir la identidad transgénero de los personajes principales de estas narrativas. De esta manera la identidad travesti es formulada como una imitación incompleta y absurda de la feminidad y se infiere que el travesti nunca deja de ser hombre aunque se vista de mujer (una idea que es contraria a la realidad travesti que se ve a lo largo del continente según la investigación antropológica). En parte se infiere que el precepto de machismo está demasiado encastrado en la figuración de la corporealidad masculina para los directores de estas películas y, por lo tanto, su visión del travestismo tiende a ser parcializada.

El último capítulo de este libro trata de un tema poco estudiado dentro de los estudios culturales de América Latina y que, muchas veces, es considerado de poco valor académico a pesar de su consumo masivo dentro de la cultura queer mundial. En esta última parte se ofrece un análisis de la pornografía hecha por la empresa Mecos Films en México y de cómo esta casa de cine adulto gay ha logrado penetrar en el subconsciente popular de la cultura queer para incluir figuras mestizas, aborígenes y de color dentro del imaginario erótico nacional e internacional. Así mismo se demuestra que esta compañía se ha puesto a la tarea de cuestionar las imágenes de latinidad que son propuestas en el cine porno anglo-europeo donde los chicos de rasgos no-caucasicos son siempre relegados a roles que implican poca movilidad económica, social o cultural.

En fin, este libro ofrece una nueva mirada al cine queer (en específico con hombres homosexuales, bisexuales y travestis) que cubre un período hasta la mitad de la primera década del año dos mil. Este libro es una referencia importante no sólo para el estudio de la masculinidad queer en el continente, sino también como punto de referencia de un cine emergente que se ha hido consolidando a lo largo del tiempo. No es coincidencia que cada día más películas y directores estén dispuestos a entablar un diálogo acerca de la realidad queer en estos países y que sus trabajos sean reconocidos a nivel tanto nacional como internacional. Así mismo, se evidencia que estas películas dejan  de ser parte de un pequeño círculo de conoscenti que atienden festivales de cine “especializados” y se comienza a ver una difusión más masiva y popular de películas que abordan estos temas en los cines comerciales.

Colaboración enviada por: Dr. Gustavo E Subero,
especialista en Estudios Culturales Latinoamericanos y profesor de Estudios Hispánicos en diversas universidades del Reino Unido. Su investigación se centra en la sexualidad y el género en America Latina, el Caribe y las comunidades latinas en los EUA. Sus pubicaciones incluyen temas como la masculinidad queer, el machismo y las representaciones del SIDA en estas regiones.