De chica en chica. Sonia Sebastián

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En 2007 rodamos la serie serie Chica Busca Chica, pionera en España por contar una historia de lesbianas, por emitirse por internet y por ser editada en Estados Unidos. La idea surgió al juntarnos Olga Iglesias, la otra guionista y yo porque queríamos hacer una serie que hablara de nosotras, de nuestro mundo y de cómo veíamos la vida. Recuerdo que recorrimos varias productoras con el dosier y el guión bajo el brazo y en todas ellas nos decían lo mismo: “Pero ¿son todas lesbianas? Una lesbiana todavía pero todas…”, a lo que yo respondía: “Alguna hetero si que hay…” Nos miraban meneando la cabeza y soltaban con condescendencia: “No os engañéis, chicas, a la gente lo que le gusta son las historia del típico taxista con palillo en la boca”. El estómago nos hervía por dentro así que nos levantábamos amablemente diciendo: “Muchas gracias“, y nos íbamos por donde habíamos venido.

Finalmente decidimos recaudar fondos para poder rodar un piloto que hablara por si solo, así que gracias a un premio que ganamos con mi corto La llamada en Canal Hollywood y una fiesta en la discoteca Torero conseguimos hacerlo. A partir de ahí, Ruth Franco entró en nuestras vidas y consiguió involucrar a una productora que puso toda financiación para rodar la serie y que se alió con Telefónica para emitirla a través de Terra TV. Chica busca chica empezó a recorrer el mundo a través de internet y de Festivales americanos a los que la distribuidora Wolfe nos llevó.

Siete años después nos hemos vuelto a encontrar casi en el mismo punto. Queríamos hacer la película lésbica De Chica en Chica y necesitábamos la financiación para hacerla realidad. Las productoras en España siguen sin confiar en un producto LGTB porque piensan en pequeño. Piensan en cuanta gente podría verla en España, pero si abrieran los ojos un poco más allá verían que hay una gran demanda mundial de este tipo de contenidos. Y que produciéndolos, además de hacer una labor social de normalización y visibilidad, las productoras podrían ganar dinero para seguir haciendo otras películas. Celia Freijeiro y yo tenemos desde hace unos años la productora Pocapena Producciones con la que hasta ahora habíamos producido principalmente cortometrajes y teatro. Pero un día dijimos, “venga, ya que nadie se atreve a hacerlo vamos a atrevernos nosotras”. Y eso hicimos, ser nosotras mismas las productoras, así, de esta manera, tendríamos un control absoluto sobre el contenido, que es una de las cosas más importantes y la que más nos preocupaba.

Para sacar la película adelante optamos primero por hacer un crowdfunding en la web de Verkami en el que pedíamos el dinero total para rodar la película y poder pagar a la gente, 1.840.000€. No pudimos conseguirlo, en España el sistema de crowdfunding no era muy conocido y la mayoría de la gente no sabía ni como se ingresaba el dinero. Así que sin rendirnos hicimos nuestras cuentas con una cantidad más real para un nuevo crowdfunding y lo abrimos a través de Indigogo en USA ya que se nos asociaron las plataformas ONE MORE LESBIAN y AFTERELLEN para apoyarnos en la difusión del proyecto. Estas dos plataformas son dos de las más importantes de contenido lésbico en internet en USA y su apoyo ha sido vital para el proyecto. Sacar un crowdfunding adelante no es tarea fácil, requiere de una inversión de tiempo muy potente así como una pensada estrategia de marketing. Rodamos ocho videos de promoción, casi todos en inglés, escribíamos a todas las revistas y medios para informarles del suceso e íbamos a todas las fiestas que había en locales gays y les para darnos a conocer y que la gente aportara su granito de arena. Finalmente conseguimos los 60.000$ que nos habíamos propuesto. Ese día recuerdo que íbamos de viaje a Palm Spring María Botto, Celia Freijeiro y yo a presentar la película al Festival The Dinah, en donde proyectamos un teaser que habíamos rodado precedentemente. En el aeropuerto de Dallas nos llegó la noticia, sí, en cuestión de cuatro días, cuando el crowdfunding se acercaba a su fin, los miles de fans y admiradores de nuestro trabajo, empezaron a poner dinero haciendo que el marcador subiera a esa preciosa cifra de 60.000$.

Conseguir el crowdfunding fue lo que nos dio la fuerza para decidir rodar la película con la financiación que obtuviéramos buscando otras vías para incrementar el capital. Hoy por hoy una peli de bajo presupuesto es de unos 400.000 € por lo que aún nos faltaba muchísimo para poder hacerla. Pero el logro del crowdfunding también atrajo a inversores privados que quisieron apostar por esta película y nuestra forma de trabajar, algunas de ellas son lesbianas, otros y otras son heterosexuales. Esta película y este proyecto atrae a gente que quiere que las cosas salgan adelante, que a pesar de la crisis y la situación del cine en nuestro país,  sabe que hay que buscar nuevas formas, nuevas vías de financiación para que el cine pueda seguir adelante. En este proyecto ahora mismo hay involucradas más de cien personas que están aportando su trabajo y su sabiduría para sacarlo adelante. Una de las empresas que más nos está ayudando es Lesworking, la primera red de lesbianas profesionales en la que ya hay más de cuatrocientos miembros que apuestan por el apoyo a proyectos que tienen que ver con la visibilidad lésbica.
A través de Lesworking he tenido la suerte de conocer a gente como Marta Herráiz, Chus Fernández, Dunia Lam y Raquel Mora que están haciendo una labor de comunicación y búsqueda de patrocinios impresionante. También a la fotógrafa Rosa Veloso que aportará las fotografías para el cartel de la película. En el camino se nos ha unido una productora, Versus Enterteiment, para hacer una labor de ventas y negociaciones referentes a la distribución de la película.

Esta es una película que nace desde la ilusión y la unión de muchas personas que creen que son necesarias películas como la nuestra en la sociedad, no solo en la española, si no en la de tantos países que todavía no tienen algo tan básico como la aceptación del mundo LGBT. El cine es un medio maravilloso para esto, es directo y en una hora y media se pueden conseguir muchas más cosas que en cientos de conferencias y charlas, que por supuesto también son necesarias. El cine abre las mentes, el cine acerca otras realidades a la realidad del espectador, y hace inmediatamente que su pequeño mundo se pueda convertir en un mundo más grande. El esfuerzo para sacar esta película adelante ha sido enorme por parte de muchos de nosotros, pero todos estamos convencidos que ha merecido la pena. Llevamos más de dos años con este proyecto y por fin ya estamos listos para empezar a rodar una loca comedia LGBT para todos los públicos con la que queremos aportar nuestro granito de arena para la visibilidad y normalización del mundo lésbico.



Sonia Sebastián
Directora y guionista. Diplomada en Arte Dramático por la RESAD, estudió dirección en la Escuela de Cine y TV de San Antonio de Baños (Cuba), e investigación teatral con Siti Company de Anne Bogart. Fue Premio “Revelación Artística” en la XXI Edición de los Premios Cultura Viva. 2012, finalista V Premio de teatro Valle-Inclán en 2011 como directora por El imaginario de Cervantes; así como en el IV Premio de teatro Valle-Inclán en 2010 como directora por el espectáculo musical El viejo celoso y la cueva de Salamanca. Actualmente es la directora del Teatro de Cámara Cervantes inaugurado en Noviembre del 2008. Autora de numerosos cortometrajes, entre otros, destacan Papá se ha ido escrito por Elvira Lindo (2012), o La llamada ganador del I premio de Canal Hollywood 2007. Su popularidad se extendió merced al guión y dirección de la serie Chica busca Chica emitida por TERRA TV, editada en España en DVD por Pridefilms y distribuída en EEUU por Wolfe, a partir de la cual se ha lanzado a rodar su primer largometraje, De Chica en Chica escrito junto con Cristina Pons y Angel Turlán.